Hacia el Centenario de la Revolución de Octubre I El triunfo de la insurrección

Jueves, 12. Octubre 2017

1917. Finales de septiembre. Lenin desde el exilio envía varias cartas1 al Comité Central del POSDR bolchevique y a los comités de Petrogrado y Moscú exhortando a organizar la toma del poder. El Comité Central del partido desestima la exigencia de Lenin. Incluso algunos proponen quemar las cartas para que el resto del partido no se entere de su contenido. “En nuestro CC y en los medios dirigentes del partido –escribe Lenin en una de ellas- hay una tendencia u opinión en favor de esperar al Congreso de los Soviets, contraria a la toma inmediata del poder, contraria a la insurrección inmediata. Hay que vencer esta tendencia u opinión. De no ser así, los bolcheviques se deshonrarían para siempre y quedarían liquidados como partido. En efecto, dejar pasar un momento como éste y “esperar” al Congreso de los Soviets sería una perfecta idiotez o una completa traición” .
Una parte importante del CC, liderada por Gregori Zinoviev y Lev Kamenev consideraba que no estaban las condiciones dadas para la insurrección sino que era necesario un proceso gradual de acceso al poder. La dirección del partido se encuentra confundida y dividida. De hecho dirigentes de primer nivel como Kamenev confían en que desde la Conferencia Democrática que se desarrolla entre finales de septiembre y principios de octubre para recomponer el gobierno de Kerensky pueda tener como resultado un gobierno con ministros socialistas. Lenin ya había denunciado que esta conferencia no podía darle al pueblo de Petrogrado nada nuevo y no era el lugar en donde debían estar los bolcheviques sino en las fábricas y los talleres, junto a los obreros y los guardias rojos preparando la insurrección.
El 7/20 de octubre Lenin ya se encuentra en Petesburgo y los bolcheviques abandonan la Conferencia Democrática. Por decisión del CC debe mantenerse en la clandestinidad y refugiarse en el barrio obrero de Vyborg, donde los bolcheviques son muy influyentes.
Ante el fracaso, anunciado, de conformar un gobierno de coalición socialista en la Conferencia Democrática, los bolcheviques empiezan a reflexionar sobre la postura de Lenin acerca de un alzamiento armado pero la mayoría del CC no acuerda con que debe realizarse, si es que sucede, antes de la reunión del Congreso de todos los Soviets.
El 10/23 de octubre Lenin se reúne con el CC bolchevique y logra que se apruebe el plan de una insurrección armada pero aún sin fecha ni aclaración si debía realizarse antes de la reunión del 2do Congreso de los Soviets. El CC se divide en tres grupos: los que apoyan a Lenin y son partidarios de un levantamiento inmediato, los que apoyan un levantamiento armado pero plantean que hay que esperar al Congreso de los Soviets y los que están en contra de la insurrección.
El 12/25 de octubre se aprueba, finalmente, la conformación del Comité Militar Revolucionario como órgano de defensa, no como órgano de la insurrección, del próximo Congreso de los Soviets. El 16/29 de octubre una nueva reunión del CC ratifica el plan de la insurrección a pesar de la dura oposición de Zinoviev y Kamenev. Las discusiones continúan y Lenin mantiene una presión constante incluso bajo las amenazas de abandonar el partido. En una actitud difícilmente de no calificar de contrarevolucionaria, Gregori Zinoviev y Lev Kamenev publican en la prensa no bolchevique, en el Novaya Zhizn de Máximo Gorki, argumentos en contra de la postura de Lenin sobre el plan insurreccional para los próximos días dando a conocer a los enemigos y a la reacción cuáles son los detalles políticos y militares. De esta forma todos se enteran que los bolcheviques preparan secretamente un plan para derrocar al gobierno.
Kerenski intenta ahogar la insurrección
La amenaza militar alemana a la propició que el 9/22 de octubre el Gobierno Provisional ordenó la marcha de un tercio de los regimientos de la guarnición fieles a los bolcheviques al frente. Las unidades de la guarnición repudiaron entonces al Gobierno provisional y proclamaron su lealtad al Sóviet de Petrogrado. Nuevas medidas de Kerenski apuntaron a frenar el desarrollo de la insurrección: control militar de los edificios oficiales y de los puntos estratégicos de comunicaciones y aislamiento de los barrios obreros de la periferia mediante la elevación de los puentes sobre el Neva y desconección los teléfonos del Instituto Smolny en la central telefónica. Mientras, gran cantidad de guardias rojos se habían movilizado y acudían en gran número a Smolny. Pasadas las nueve de la noche, guardias rojos ocuparon la central telefónica, la central eléctrica y las estaciones de ferrocarril.  Al anochecer, las fuerzas del Sóviet de Petrogrado controlaban ya la mayor parte de la ciudad. Cerca de la medianoche del 25 de octubre/ 7 de noviembre, Lenin llegó a la sede del Sóviet de Petrogrado. Entonces, con Lenin a la cabeza de la dirección de la insurrección, el Comité Militar Revolucionario de Petrogrado comenzó a planear la disolución y el arresto del Gobierno provisional y la toma de los últimos puntos estratégicos de la ciudad que habían escapado hasta entonces de su control. Al amanecer, casi toda la ciudad salvo el Palacio de Invierno se hallaba bajo el control del Sóviet de Petrogrado.  La ciudad despertó con notable normalidad: los edificios oficiales, escuelas y transporte público funcionaban regularmente. El Gobierno carecía para entonces, sin embargo, de luz y teléfono en los edificios que todavía controlaba.  Ante la situación desesperada, Kerenski abandonó la ciudad camino del frente con el objetivo de reunir tropas leales que aplastasen la revuelta,  ya victoriosa en Petrogrado. Al mismo tiempo, los bolcheviques proclamaban el traspaso del poder al soviet.  Lenin redactaba la proclamación que deponía a su Gobierno y que se difundió inmediatamente por la ciudad:
¡A los Ciudadanos de Rusia!
El Gobierno provisional ha sido depuesto. El poder estatal ha pasado a manos del órgano del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado, el Comité Militar Revolucionario, que dirige al proletariado y a la guarnición de Petrogrado.
La causa por la que el pueblo ha luchado —la oferta inmediata de una paz democrática, la abolición de la propiedad de la tierra por los terratenientes, el control obrero de la industria y la creación de un Gobierno de los sóviets— ha quedado asegurada.
¡Viva la revolución de los trabajadores, soldados y campesinos!
Comité Militar Revolucionario del Sóviet de Obreros y Soldados de Petrogrado.
25 de octubre de 1917, 10:00 de la mañana.
En las horas posteriores caería en manos del Soviet el Palacio de Invierno luego de un intenso cañoneo desde el crucero Aurora y la Fortaleza de Pedro y Pablo, los guardias rojos ingresaron al palacio y arrestaron a los ministros burgueses que se hallaban escondidos allí. Comenzaban las sesiones del Segundo Congreso Panruso de todos los Soviets. El Comité Militar Revolucionario, bajo la dirección de los bolcheviques y de Lenin, había derrocado al gobierno y garantizado de forma concreta el traspaso del poder al soviet de Petrogrado. Se había tomado el poder. Había que empezar la revolución.
Roberto Craviotto
Notas
1 Lenin, V. I., “Los bolchevique deben tomar el poder”, “El marxismo y la insurrección”, “La crisis ha madurado”, “Carta al CC, Comité de Moscú, Comité de Petrogrado y a los miembros bolcheviques de los soviets de Moscú y Petrogrado”

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Jueves, Octubre 12, 2017 - 15:45

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