Parar el desmonte de bosques

Sábado, 16. Febrero 2019
Chaco

Las últimas inundaciones en el área metropolitana y en las zonas donde se encuentra el potencial productivo de la provincia ubicaron la atención en los desmontes que se permiten en el Chaco. La relación entre desmontes, excesivas lluvias e inundaciones se viene denunciando hace tiempo desde varios sectores, como las comunidades originarias del interior, el Centro Legal y Social Nelson Mandela y Greenpeace.

En el Chaco se desmontan -en promedio- 50 mil hectáreas de bosques por año, dimensión equivalente a diez veces la superficie total de Resistencia, y siendo la provincia que más deforestó en los últimos tres años. Más de la mitad de las deforestaciones se realizó en áreas protegidas por la Ley de Bosques. ¿Cómo fue posible esto? El gobierno provincial, alentando el avance de los agronegocios, habilitó a privados el pedido de recategorizaciones prediales.

Según Recursos Naturales de la provincia, desde 2013 se reciben presentaciones para cambios de la categoría de conservación, que le fuera asignada a esas áreas por el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) sancionado en 2009 por Ley provincial 6409. La suspensión de las normativas que habilitaron los desmontes había sido anunciada en diciembre pasado, pero aun en enero, con gran parte de la provincia con problemas derivados de las lluvias, las topadoras no paraban. Fue necesaria que la medida fuese anunciada por el gobernador Peppo, que conoce de movimientos demagógicos.

Hace algunos años la organización de Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura publicó un informe con el título “Las inundaciones que sufre la argentina se deben a la deforestación y el cambio climático”. Allí ubica a la Argentina entre los diez países que más desmontaron en los últimos 25 años. Se perdieron 7.600.000 hectáreas, superficie similar a la provincia de Entre Ríos, a razón de 300 mil hectáreas por año.

Desde la sanción de la Ley de Bosques (fines de 2007) se desmontaron 2.403.240 hectáreas y durante todo 2017 el 42% de la deforestación se realizó donde la normativa no lo permite. En los últimos tres años el 80% de los desmontes se concentraron en cuatro provincias del norte: Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa.

Santiago del Estero, este de Salta, Chaco, Formosa y oeste de Corrientes, norte de Santa Fe, pero también Córdoba, San Luis, La Rioja, Catamarca y Tucumán; incluyendo Bolivia y buena parte de Paraguay forman lo que se llama el Gran Chaco Americano, la ecoregión boscosa más extensa del continente después del Amazonas, hoy seriamente amenazada por el desmonte. “La eliminación de la cobertura vegetal es la causa más importante de la degradación de los suelos y su erosión”, argumenta el biólogo Marcelo Viñas en su documental “Chaco gualamba, la última oportunidad”.

En la actualidad el modelo productivo extractivista mantiene amenazadas tres millones de hectáreas de monte nativo en el Impenetrable chaqueño. Defender los últimos bosques que quedan se vuelve prioritario, ya que de ellos depende la regulación del clima, la productividad de los suelos y el adecuado mantenimiento de las cuencas hídricas.

Corresponsal

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Sábado, Febrero 16, 2019 - 00:30

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