El legado de Darío y Maxi vive en el pueblo que lucha y en los miles de militantes que construyen en los barrios una sociedad más justa y solidaria.
Así como ayer el gobierno de Duhalde montó una cacería asesina contra las organizaciones de desocupados, hoy pretenden sacarnos de la calle con persecución, represión, cientos de allanamientos y causas armadas. Se pretende borrar de la calle al gran movimiento de lucha de los barrios, que viene siendo protagonista de todas las luchas populares desde su emergencia en la década del ‘90.