No todo lo que brilla existe

Jueves, 23. Abril 2026

Es el recuerdo, recuerdo de más de setenta años… Ver a mi padre con expresión satisfecha en lo que a su parecer, de militante del Partido Socialista, era un logro aplaudible el que adelante llevaba el Estado de Israel y el Sionismo al impulsar el “socialismo”, con la creación de las granjas y comunidades conocidas como Kibutz y sobre todo subrayaba, ante contertulios y amigos con quienes sostenía debates y conversaciones, de que aquella gran obra se lograba pacíficamente, sin violencia, lejos del horroroso mal ejemplo  del socialismo de Stalin en la Unión Soviética con la colectivización impulsada desde el estado.
Había abstracción en un hecho -pequeño detalle- que tenía que ver con los principios morales no solo del socialismo sino de cualquier cultura que aspire a un mínimo de dignidad humana. Los Kibutz se construían sobre la base material de tierras robadas; sí, robadas al pueblo palestino, y al parecer esto no era violencia…  Sin dudas estas ideas y situaciones se daban, como hoy también se dan por el oportunismo político de muchas fuerzas y gobiernos, que dada la luz con la que el socialismo ha iluminado a la humanidad se aprovechan de este prestigio para llevar agua a sus resecos molinos. 
Es cierto que no todo es oportunismo y mala leche: también hay errores que se cometen en el mejor hacer, no hay manuales aprobados para la construcción de una mejor sociedad. Y ahí vamos, con los conocimientos adquiridos con las teorías más aproximadas a través de la práctica y la experiencia, con la mejor voluntad. Ha tocado ver muchas experiencias fracasadas a causa de errores que se pueden prever para que no ocurran, cuando han ocurrido se puede con honradez corregir y debemos estar siempre vigilantes y atentos de no ser sorprendidos. La maldad no tiene remedio: es maldad, como la cometida por el sionismo y el estado de Israel con la mentira de los Kibutz.  
Nadie está libre de errores y es para pensar que buena parte de la comunidad judía, como también hombres y mujeres libres en su pensamiento, deseosos de la paz y el progreso de la humanidad como mi padre, hayan creído que ahí se construía el socialismo. Se trata, a la luz de la experiencia de lucha de los pueblos y la humanidad por un mundo mejor, de rescatar y aprovechar de esa experiencia lo mejor en lo teórico y lo práctico como aporte, que esa lucha nos viene dando. 
Porque claro está, no todas las banderas rojas son tan rojas y siempre será bueno buscar la verdad con la mayor claridad que nos sea posible. En ello se juega buena parte del destino de comunidades, pueblos o buena parte de la humanidad. 
Para quien escribe esto resulta un desafío de importancia abordar la complejidad de estos temas, pero es bueno intentarlo.
Será nuestra suerte que las luchas que vienen enriquezcan más las teorías y nos mejor aproximen más a la verdad. Por lo pronto estoy contento, cuando veo y digo Marxista Leninista sé bien de qué Socialismo se trata, no hay margen de error ni bandera que me confunda.    
Compatriotas, Compañeros, Camaradas, acompañemos la lucha, todas las luchas con valor, decisión y los ojos abiertos. ¡Que no nos sorprendan! Busquemos siempre la verdad, con la mayor claridad posible.
¡Venceremos! ¡Y la Tierra será la patria de la Humanidad!
 Diego Quintero

Jueves, Abril 23, 2026 - 11:45

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