Mientras el combativismo sindical se reorganiza I La CGT: de la crisis a la colaboración

Jueves, 12. Octubre 2017

Envalentonado por la probable repetición de los resultados favorables el 22 de octubre, el gobierno de Macri adelantó de manera pública su programa de nuevos tarifazos en luz, gas, transportes y la liberación del precio de los combustibles, que echan leña a un seguro rebote inflacionario, con la acentuación del deterioro salarial y de las asignaciones sociales en general.
En este marco, las reformas laborales en marcha anuncian un trabajo futuro más precario, peor pagado y en condiciones mayores de explotación.
Sin dudas, el triunfo de Cambiemos en las PASO apresuró la fragmentación de la oposición peronista y consolidó las tendencias colaboracionistas en la cúpula de la CGT.  
Así, la conducción de la CGT, tras las forzadas movilización del 22 de agosto y la convocatoria al Confederal del 3/10, deja atrás los amagues y se aleja aceleradamente del plan de lucha y un nuevo paro activo.
El retorno de los taxistas, legislativos, ferroviarios, lucifuercistas y telefónicos del Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA), antes excluidos de la ‘unificación’ en que surgió el triunvirato, refuerza la disposición a no confrontar con el macrismo, es decir, con el ajuste y la reforma laboral. A lo que se suma el irse al mazo del sector ‘confrontativo’  del moyanismo y la Corriente Federal.
Además, la detención del ‘Pata’ Medina, el dirigente gremial de la construcción, de conocida trayectoria patotera contra los trabajadores y socio de los grandes grupos empresarios del sector, opera como disciplinador de quienes, de la misma calaña, con iguales o más ‘civilizados’ modales, alimenten alguna ‘rebeldía’.
Más allá de la naturaleza patronal de la mayoría de la jerarquía cegetista, en el fondo la política macrista apunta a la eliminación de los derechos laborales conquistados y a la fragmentación y destrucción de la representación sindical. El ajuste de cuentas con los dirigentes gremiales traidores o burócratas es cuestión de los trabajadores en su conjunto y no de las grandes patronales y los gobiernos que las expresan.  
Reforma laboral a la brasileña
“Desde el Gobierno, salieron a intentar calmar las aguas diciendo que la reforma brasileña no es un modelo para Argentina. Lo que plantean es que en este caso ni siquiera habrá una ley macro, sino que se avanzará en acuerdos por sectores, como los que ya sellaron con petroleros, mecánicos, el sector lácteo y los fabricantes de motos” (Clarín económico, 8/10/2017). Luego, reproducen palabras atribuidas al jefe de Gabinete, Marcos Peña: “…no hay una reforma laboral, hay una agenda de trabajo que llevamos adelante con la CGT y el Congreso…”.
Por encima de las desmentidas, tanto la gran burguesía brasileña como la argentina comparten el objetivo de igualar las relaciones laborales con economías asentadas en la explotación de mano de obra barata, sin regulación de la jornada de trabajo, descansos ni vacaciones, poner fin a las indemnizaciones por despido y reducir los aportes patronales, entre otras lindezas por el estilo para alegría de los Blaquier, Rattazzi y cía.
El papel del combativismo sindical
El 27/09 se realizó un plenario del sindicalismo antiburocrático, convocado por el Sindicato del Neumático (Sutna) que reunió un arco importante de sindicatos, comisiones internas y agrupaciones sindicales. Desde allí surgió una convocatoria a marchar el 12/10 al Ministerio de Trabajo bajo un pliego de demandas que incluyen el rechazo a la reforma laboral, los despidos y cierres, la defensa de los convenios colectivos, entre otras. Se trata de un nuevo encuentro (y ya van…) desde el fracasado encuentro sindical en el club Racing. La proximidad con el plenario del 30/09, en Lanús, promovido por dos fuerzas del FIT (PO-IS) en apoyo a sus candidaturas no pudo eludir el claro aprovechamiento electoral con que fue planteada la iniciativa del Sutna desde un comienzo, y que se extiende a la marcha en medio de la campaña.
Somos concientes de la necesidad de construir una unidad amplia del combativismo sindical y los que luchan, alejada del sectarismo y la ventaja electoralera, que se convierta en una herramienta de lucha para enfrentar el ajuste contra los trabajadores, venga de donde venga. Llamamos a los trabajadores, delegados, comisiones y juntas internas, sindicatos a emprender esta tarea desde abajo sin demora en defensa del trabajo, del salario, de la organización sindical, del bienestar popular, contra la entrega y la represión.
Ricardo Jufré

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Jueves, Octubre 12, 2017 - 14:30

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